Los disruptores endocrinos son compuestos químicos exógenos, conocidos desde los años 40, que alteran nuestro equilibrio hormonal, la regulación del desarrollo embrionario y, por tanto, provocan efectos adversos sobre la salud. Podemos encontrar pequeñas cantidades estas sustancias en disolventes, plaguicidas, plásticos y pegamentos que encontramos en tappers, latas, sartenes y ollas; cosméticos y productos de higiene, detergentes, etc…

El sistema hormonal o endocrino es un sistema de comunicación entre células que se produce a través de estímulos químicos. Es el encargado de controlar las funciones metabólicas, el ciclo menstrual y el desarrollo embrionario. Orquesta el crecimiento de los sistemas nervioso e inmunitario del embrión, y programa órganos y tejidos como el hígado, la sangre, los riñones y músculos.

Los disruptores endocrinos interfieren en el sistema hormonal impidiendo una correcta comunicación entre células. Son capaces de alterar la síntesis, liberación, transporte, metabolismo, enlace, acción o eliminación de las hormonas naturales en el organismo.

Para evitar los daños y posibles alteraciones que pueden generar sobre nuestro organismo, es imprescindible que hagamos una depuración en primavera y otra en otoño. Siempre que nos sea posible sustituiremos productos o alimentos nocivos por otros más saludables. Podemos optar por consumir frutas, verduras, cereales y legumbres ecológicas, ya que están libres de abonos, pesticidas y herbicidas químicos. La cosmética, productos de higiene personal y detergentes ecológicos también son una buena opción para reducir la carga tóxica.