En el seminario de este mes nos metemos en el mundo de los fermentados, su poder enzimático, beneficios y cualidad organoléptica.

Las enzimas son proteínas que catalizadoras de reacciones químicas en el organismo. Casi todos los procesos en las células necesitan diferentes tipos de enzimas.

Las enzimas digestivas, por ejemplo, degradan todo lo que ingerimos para poderlo incorporarlo a nuestras células, favorecen la digestión, eliminación y refuerzan nuestro sistema inmune.

Los productos fermentados, ricos en enzimas, se producen gracias a fermentación de multitud de diminutas partículas orgánicas fruto de gérmenes y hongillos.

La fermentación favorece la diversidad de sabores, aromas y texturas en los substratos de los alimentos. Además de conservarlos, los enriquece con enzimas, probióticos, prebióticos, aminoácidos, ácidos grasos esenciales y vitaminas.

Es importante no abusar de alimentos fermentados ya que algunos tienen efectos secundarios como la retención de líquidos, o irritabilidad.

Para este curso trabajamos los diferentes tipos de fermentación y sus usos en la cocina.

Elaboramos para desayunar porridge enzimático de trigo sarraceno y fruta de temporada con con leche de almendra casera.

A medio día empezamos con un carpaccio de alcachofas y ajo negro. Rematamos el menú con un estofado africano de calabaza y cacahuete sobre pan fermentado etíope: injera.

Además aprendimos a hacer nuestro propio chucrut, kombucha, kimchi, nukazuke y otras preparaciones fermentadas.